Todas las personas tenemos una marca personal, pero creada de manera empírica y no formal. Por ejemplo, si eres profesional que haces docencia y te relacionas con otras colegas o tus estudiantes. Este hecho hace que dejes huella en estas personas, por alguna característica, habilidad u competencia que resalte en ti como persona o profesional, ¡Eso es marca personal!.

Por ello «La marca personal es lo que dicen de ti, cuando tú no estás delante»

Jeff Bezos

Sin embargo, lamentablemente las redes sociales y el Internet nos han entusiasmado tanto, que realmente no le sacamos el provecho como profesionales. Creemos a veces, que es suficiente con lo que tenemos y que no es necesario construir formalmente una marca personal digital (en internet).

Crear formalmente tu marca personal digital es una oportunidad para seguir creciendo y trascendiendo como persona y profesional. Desde mi experiencia, me tomó años construirla. Y fue necesario empoderarme en mentalidad, capacitarme y seguir a varios mentores.

Por eso, el día de hoy te comparto esta información completamente GRATIS, sobre las 5 creencias que logré superar y que me estaban limitando. Estoy seguro que te ayudarán a reflexionar en construir y/o potenciar tu marca personal digital de manera efectiva, aplicando una metodología, que más adelante pondremos a tu disposición a través del programa «Docente S.A«.

1. No me interesa, ser una persona que deje huella

Las personas somos seres sociales por naturaleza y venimos al mundo a ayudar a otras personas y a dejar un legado. Lamentablemente, el idea de tener una calidad de vida adecuada para nosotros y nuestra familia, ha generado que nos refugiemos en el trabajo y que nuestra vida gire entorno a nuestro círculo cercano, olvidando muchos valores que se necesitan rescatar para contribuir en tener un mundo mejor.

REFLEXIÓN 1Averigua entre tus contactos ¿Qué huella estás dejando en ellos?

2. Estoy tranquilo y no necesito marketearme en Internet

Indiferentemente de las circunstancias, esta creencia hace que pensemos que nuestra vida está asegurada hasta que nos jubilemos. Ya sea por el hecho de tener un trabajo seguro, ganar buen dinero y vivir económicamente estable. Pero, aunque no lo quieras aceptar, es necesario saber vender, es decir saber persuadir y convencer sobre tus ideas a otras personas. Y además, debes asumir una actitud innovadora, flexible al trabajo, saber trabajar en equipo y ser creativo. A esta actitud se le llama KnowMad (Know = conocimiento; y Nomad = nómade).

REFLEXIÓN 2Reinvéntate fortaleciendo tu marca personal digital y asume una actitud Knowmad

3. No es para mí las tecnologías

Esta creencia está muy arraigada en las personas, y creemos que las tecnologías son solo para lo jóvenes, informáticos o los ingenieros. E incluso ha generado actitudes extremas, como:

  • La Tecnofobia: Aversión a las nuevas tecnologías evitando su uso, mostrando poca confianza, baja motivación y actitud negativa. Se sienten disminuidos al no saber manejarla con destreza
  • La Tecnolofilia: Apego a las tecnologías hasta llegar a la dependencia.

Te invito a leer el libro «Sálvence quién pueda» donde se menciona por ejemplo, que los robots y las tabletas trasmitirán conocimientos, y que los docentes deberán reinventarse hacia: motivar, emocionar y desarrollar otras habilidades blandas en los estudiantes.

REFLEXIÓN 3La tecnología facilita la vida del ser humano, por tanto debes conocerlas, educarte y establecer medidas de prevención, para sacarle el mejor provecho.

4. No tengo tiempo y tampoco dinero para invertir

El tiempo será siempre el recurso activo más preciado de las personas. Pero para que puedas optimizarlo al máximo debes cambiar tu enfoque sobre la empleabilidad (Te invito a leer el libro Usted S.A.). Debes evolucionar el concepto de empleado o colaborador por convertirte en un «proveedor de servicios» que aporta valor a las empresas donde lo contratan para trabajar a tiempo completo, medio tiempo o por proyectos.

Por otro lado, también debes evolucionar sobre el paradigma de que el dinero se usa para gastar en tu calidad de vida y poco para invertir ni siquiera en tu propio desarrollo personal o en aprender a generar nuevas fuentes de ingresos, que te permitan equilibrar tu vida y tener la tan ansiada libertad financiera. Te invito a leer el libro Padre Pobre, padre rico de Robert Kiyosaqui.

REFLEXIÓN 4Organiza tu tiempo aplicando la regla de las 168 horas para ser más productivo. Y atrévete a invertir en tu desarrollo personal, en tu formación o contratar a un mentor que te ayude a acortar tiempos y obtener resultados rápidos.

5. No necesito cambiar mi estilo de vida.

Es normal que nuestro cerebro ame estar siempre en su zona de confort, así no gasta energía.

Crear una marca personal digital no significa tener un nuevo trabajo, dedicarse a las redes de mercadeo, o cambiar de carrera profesional. Por el contrario es potenciar formalmente tu presencia en internet, utilizando estrategias y herramientas web adecuadas.

Los principales beneficios de tener una marca personal digital son: reconocimiento profesional, ampliar tu red de contactos y recibir mejores ofertas laborales.

REFLEXIÓN 5¡No te quedes en tu zona de confort!, con la marca personal digital podrás lograr tus objetivos.

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En esta guía paso a paso podrás descubrir ¿Cuál es tu propósito de vida?, para que vivas feliz y búsques tu desarrollo personal y profesional.

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